II. Situación actual de documentación de identidad
A pesar de los esfuerzos recientes de modernización
de su registro civil, regularización migratoria y naturalización, todavía la República Dominicana enfrenta desafíos importantes en la garantía del derecho humano
a la identidad y nacionalidad para la población descendiente de migrantes. Antes de presentar los impactos
del COVID-19 en los procesos concurrentes de registro y documentación, conviene recordar cuáles son estos procesos y en qué momento nos encontrábamos
cuando entró el nuevo coronavirus al país en marzo
del 2020.
‘Modernización’ del registro civil
En los años 1990 se encontraba en un estado de “virtual abandono” el sistema de registro civil y cedulación,
tal como se puede apreciar en las fotos publicadas por
la Junta Central Electoral en su informe “Avances tecnológicos Registro Civil y Cedulación” (JCE 2012). Las
Oficialías del Estado Civil funcionaban de forma nominalmente estatal, aunque “en realidad respondían a
una iniciativa personal y conservaban las Oficialías…
como una especie de fideicomiso al servicio privado”
(JCE 2012:5). Esta situación provocó que los libros y
actas del estado civil estuviesen en franco deterioro y
que “las mafias traficasen impunemente con los documentos de la población” (JCE 2012:5).
No fue hasta 2007 que la JCE asumiera el control de
todas las Oficialías del Estado Civil, priorizando la modernización y securitización del sistema de gestión de la
identidad. A partir del 2005 se había iniciado la digitalización de records que se encontraban en estado de deterioro. Después, en alianza con organizaciones internacionales tales como UNICEF y la OEA, se empezaron a
Resumen de Investigación: Impactos del COVID-19 en la población haitiana y sus descendientes en la zona sur de R.D.
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