La existencia de una ciudadanía exclusiva ligada a la propiedad derivó en la presencia de
distintas clases de personas dentro de una misma ciudad. Los municeps disfrutaban de
ciudadanía plena y eran residentes arraigados en la ciudad, a quienes se les presumía el
mayor compromiso con ella; los incolatus residían de forma permanente en la ciudad,
pero se entendía que podían ser leales a otra ciudad, por lo que se les concedía un menor
número de prerrogativas y responsabilidades, aunque podían alcanzar el estatuto de
ciudadanos plenos o municeps con el tiempo; por debajo de ellos se encontraba la
categoría de habitator, que en un principio hacía referencia exclusivamente al concepto
de morador o residente sin vínculo alguno con la nacionalidad, pero que posteriormente
conllevaba aparejados ciertos privilegios y algunos deberes por el hecho de formar parte
de la ciudad.276 En Italia, el Corpus Iure Civilis reguló la ciudadanía, estableciendo
distintos grados. En Siena, por ejemplo, había ciudadanos por descendencia (cives
Antique) diferenciados de aquellos como Gerino di ser Tano (cives assidui). También
estaban los ciudadanos que vivían en el perímetro (cives silvestres), y los no ciudadanos
que eran residentes permanentes (habitatores assidui). Estos eran la clase más baja, sin
posibilidad de participación política o administrativa; eran trabajadores, a diferencia de
los ciudadanos, que eran de media clase, artesanos y tenderos, o mercaderes y abogados
de alta clase.277
Esta ciudadanía recoge de Grecia la vinculación de la persona con una ciudad y de Roma
la inclusión de personas no nativas. Incorpora, como en todas las etapas anteriores, el
elemento de exclusión necesario para dotar a esta institución de un lugar privilegiado en
la sociedad. La ciudadanía medieval se asienta así entre la ciudadanía clásica, aglutinando
sus componentes por ser útiles para el desarrollo mercantil y económico de las urbes, y la
ciudadanía posterior enmarcada en el Estado moderno y que requiere de la existencia
previa de una nacionalidad para su plena operatividad.
276
277
ROMÁN, E. (2010). Op. cit., pp. 36-37.
PRAK, M. (2018). Op. cit., p. 29.
92
Select target paragraph3
Connect to a paragraph
Connect to an entity
Disable highlights
Add to table of contents