La comunidad internacional tiene ante sí una oportunidad ideal para demostrar que los derechos humanos son efectivamente humanos y no dependientes de la adscripción a una comunidad política. Garantizar, tanto en la teoría como en la práctica, a través de los mecanismos oportunos, el ejercicio de los derechos humanos de las personas apátridas serviría como prueba de peso en la defensa de estos como un estatuto dependiente de la condición humana e independiente del resto de circunstancias para que sean totalmente efectivos y ejecutables. Solo así se podría afirmar el derecho de toda persona a tener derechos. 1.2. Causas de la apatridia Swider se atreve a señalar al Estado como la causa primigenia de la apatridia o, más concretamente, su soberanía.23 En efecto, aquella situación es consecuencia del ejercicio de ese principio, ya que son los Estados quienes tienen competencia para determinar quiénes son sus nacionales; por lo tanto, la existencia de la apatridia resulta de la voluntad estatal de no reconocer a determinadas personas como miembros de su comunidad político-administrativa, circunstancia plausible y exclusión justificada. Ahora bien, de forma más específica, la apatridia surge ante cualquier situación que impida acceder a una nacionalidad a quien carece de ella, así como ante cualquier motivo que conlleve su retirada, que incluye tanto la pérdida o privación como acto ex lege o unilateral del Estado, respectivamente, así como su renuncia, una conducta personal y voluntaria. Existen salvaguardas en la normativa internacional y legislaciones estatales para evitar situaciones de apatridia provocadas por ello, como el derecho a una nacionalidad o la prohibición de su privación arbitraria; no obstante, ya sea por incumplimiento de esos estándares, como consecuencia de excepciones, o por vacíos legales, pueden surgir situaciones de apatridia. En ocasiones obedecen a prácticas deliberadas de los propios Estados, pero también son causadas involuntariamente mediante la aplicación incorrecta de las leyes sobre nacionalidad. En cualquier caso, el conocimiento de las causas es 23 SWIDER, K. (2015). States as a root cause of statelessness. European Network on Statelessness [artículo de blog de 28 de mayo de 2015]. 29

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