del sueldo, o sea, que yo estaba cobrando 3,500 pesos, casimente eran la mitad, me pagaban dos mil pesos. Porque ellos decían que era una sola lotería, que las otras loterías estaban cerradas que me iban a pagar dos mil pesos así. Y yo no podía ir a vender los dulces porque yo vendía los dulces en el pago. Ya después que surgió esa enfermedad yo dije ya yo no voy a poder estar saliendo a la calle porque yo tengo una niña chiquita. Mi niña tiene dos años y mi mamá es una persona enferma y no puedo salir a la calle. Yo tuve que resignarme y cobrar los dos mil pesos del verifone que es el día entero que tengo que caminar de las 10 de la mañana hasta 3 de la tarde. Y eso ha impactado muy fuerte porque hay personas que iban a poder echar su día en los montes y no iban porque ellos decían que si hay una persona que es vulnerable en la casa no puede estar saliendo tanto así.” Por otra parte, tuvo su impacto el cambio de gobierno de turno en plena pandemia, cuando asumió el poder el Partido Revolucionario Moderno (PRM), tomando el relevo de casi dos décadas del gobierno del Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Clara, una dominicana de ascendencia haitiana con sus documentos restaurados de 36 años explicó que su trabajo como conserje/limpieza en una escuela estaba en vilo por la crisis sanitaria y el cierre de las escuelas. Además, entendía que por el cambio del partido en el poder iba a perder su trabajo al abrirse posiblemente las escuelas nuevamente en 2021. Ella reporta que: “No, a veces llaman que tiene que ir a limpiar, pero tú sabes que eso es por los partidos. A veces tenemos que ir a limpiar, pero después que pase diciembre van a entrar a otra persona a trabajar.” Varios/as trabajadores/as consultadas hablan de los inconvenientes por la falta de transporte, refiriéndose a los meses en que el mercadeo de sus productos fue problemático, en parte por un cierre de la frontera dominico-haitiana e interrupciones con los mercados fronterizos bi-semanales. Maxime, un migrante haitiano de 36 años inscrito en el PNRE describe el impacto negativo en esta relación con su negocio de plátanos: “Muchísimo, duramos ahí como 4 meses sin poder salir de la casa, después le dan un chance a uno con un papel de permiso. En el camión tuvimos que salir a vender los días de mercado, duramos como 4 meses sentado ahí en la casa comiendo solamente.” Benito, un dominicano de ascendencia haitiana del grupo B, quien no se registró bajo la operación de la ley 169-14 hace eco de la misma dificultad, al subrayar: “El COVID paralizó todo, no había transporte ni trabajo. Si uno cortaba los víveres, naranja, lo que sea no había como llevarlo para la ciudad que es donde se venden. Y eso tenía a uno sin trabajo.” d) Acceso a la educación Según las entrevistas hay un acceso limitado a la educación, dependiendo de los documentos que poseen las personas y la discrecionalidad de los directores de las escuelas en algunos casos en el contexto que antecede la crisis sanitaria. Aunque las autoridades dominicanas intentaron nivelar los problemas de acceso para los alumnos en las escuelas públicas, pocas personas han podido dar continuidad a los estudios de sus hijos/as o de sus propios estudios, según el caso, bajo la pandemia. Excepcionalmente, Margarita, una dominicana de ascendencia haitiana que tiene 39 años y nunca ha tenido problemas con sus papeles, pudo organizarse para la continuidad de los estudios de su hija. Es licenciada en educación y reporta que: “Le mandaban la clase por WhatsApp y la niña mía para poder terminar el año escolar yo le ayudaba. Hacíamos las tareas juntas y se la reenviábamos a la maestra.” Pero para la mayor parte de las personas entrevistadas, las ofertas por televisión y radio de las autoridades fueron mitigadas por las dificultades en el acceso a la electricidad y/o al internet. Algunos progenitores consultados no entendieron bien la oferta educativa, en parte por obstáculos idiomáticas para las personas migrantes, ni se sintieron en condiciones forzosamente para ayudar a sus hijos/as por las limitaciones en su propia educación. Se prevé que las desigualdades existentes podrían ensancharse, en la medida en que las escuelas públicas no abrieron nuevamente sus puertas en 2020 y en abril de 2021 la situación sigue incierta. Tampoco hay claridad en cuantos a las instrucciones para la reapertura de las escuelas privadas. 24 Resumen de Investigación: Impactos del COVID-19 en la población haitiana y sus descendientes en la zona sur de R.D.

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